Ok. Espero que este sea mi bendito blog definitivo. Y es que tengo mucha necesidad de difundir estos pensamientos. De decirnos que todo puede ser diferentes, que somos capaces de ser fuertes y dominar.
Parece mentira como el Aikido, un arte marcial que entreno desde los 15 años, cambió totalmente mi forma de ser y ver el mundo. Empezó siendo un simple hobbie, y ahora es mi vida, el 90% de lo que se mezcla en mi mente.
De una manera completamente sutil nos enseñan desde chicas que las mujeres somos físicamente débiles, que necesitamos de un hombre para estar protegidas. Y, lamentablemente, esto es cierto. Pero el hecho de que seamos menos fuerte, no quiere decir que ellos carezcan de puntos débiles. Las cienes, los ojos, la manzana de adán, la entrepierna... son zonas extremadamente sensible y vulnerables. Sin embargo, la idea de que no podemos defendernos solas nos paraliza, impidiéndonos actuar, o la falta de conocimiento hace que reaccionemos de manera insensata: arañar, morder, pegar... son cosas que no sirven de nada frente a un agresor grande y fuerte.
O sino... ¿Dónde han visto un caso en que la chica haya salido ilesa, en el enfrentamiento con un agresor? Pues, nunca; y, en realidad, sí los hay. Pocos, pero existen. No obstante, a otros les conviene que no lo sepamos, que sigámonos creyendo incapaz de defendernos correctamente. Llámenme paranoica si quieren.
No digo que sean tontas o ignorantes. Sólo digo que nos educan para creer que nuestra integridad depende de la bondad o piedad masculina. Yo también fui educada así. Pero abrí los ojos. Hay tantas infinitas maneras de valernos por nosotras mismas... aunque pensemos que las artes marciales son cosas de varón. ¿Por qué? Somos nosotras quien más necesitamos aprender combate... Ahí es donde aparece nuevamente el tema de la "manipulación temprana".
Así que decidí abrir este blog. De ahora en más, quienes se nieguen a seguir el camino de la "liberación física" será porque no quieren. No más impotencia o angustia de mi parte. Yo, estoy haciendo lo mío, desde lo más profundo de mi corazón.
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